El desierto de Atacama, en el norte de Chile, es reconocido por su riqueza mineral. Importantes yacimientos de cobre, de nitratos y de litio exportan sus productos a variados mercados a través de los puertos de la Región.

Antofagasta fue seriamente dañado por un sismo el año 1995. Las empresas mineras y el Estado coincidieron que era necesario estudiar la ampliación de la oferta portuaria regional, concluyendo que la alternativa con mejores proyecciones para absorber la creciente demanda era construir un nuevo puerto en la bahía de Mejillones.

El Estado de Chile encargó a Complejo Portuario Mejillones S.A. (CPM) la preparación de un proceso de licitación internacional con el objeto de adjudicar una concesión para que un consorcio privado lo construyera, operara y comercializara por 30 años (prorrogables). El contrato BOT fue adjudicado a Compañía Portuaria Mejillones S.A., PUERTO ANGAMOS.